Auguraban antiguas escrituras que en nuestros tiempos reinaría el caos y la confusión. Que el alejamiento de lo sagrado nos llevaría al olvido de quiénes somos y de lo que importa en realidad. Sin embargo, también contaban que, incluso en los momentos más convulsos, sería posible recordar. Pero, ¿cómo? Mediante la lente Food as Hierophany se propone contemplar la comida como lo hacían nuestros ancestros: como un espejo del cosmos, como una puerta a lo sagrado, una brújula hacia nuestro corazón. En esta ocasión, nos ayudará una película muy sabrosa llamada Chocolat.