Desde el mausoleo de Gala Placidia hasta San Vitale, pasando por el baptisterio Neroniano y las iglesias de Sant’Apollinare Nuovo o Sant’Apollinare in Classe, la visita a Ravenna es un viaje fluido y colorido desde los inicios del cristianismo en la Antigüedad Tardía hasta su afianzamiento apegado al poder imperial, en la Alta Edad Media.
Hay muchas formas de recorrer el Camino de Santiago. Algunos caminan por aventura, otros por historia, otros por duelo o por sanación. Otros sienten un impulso innombrable que les llama a avanzar. Mi propia llamada fue la de algún tipo de guía que me condujera hacia la iluminación. Sin embargo, nunca encontré a ese ser iluminado; encontré, en cambio, muchas luces que guiaban, y sobre todo me encontré a mí mismo y a mi propio sentido de propósito.
En esta serie de artículos haremos un viaje entre distintos edificios, destinos, épocas y estilos a través de una solución arquitectónica y artística que fue puente entre culturas y religiones. Una forma tan hispana y a la vez tan romana, tan germánica, tan árabe y tan africana; tan pagana, tan cristiana, tan islámica y tan judía. En definitiva, todo un icono ibérico que encendió pasiones a lo largo de los siglos y sigue encendiéndolas hoy.
Este es un recorrido intimista a través de tres momentos seminales y transfiguradores de un viaje por Irán en 2019. Una mirada a la dimensión espiritual originaria de Persia y un recuerdo tomado por la sensación, el anhelo y la embriaguez poética de un arrebato una mañana de marzo —antes del año nuevo persa— en Shiraz.