Un despertar y un cambio de conciencia para la recuperación espiritual de la vida. Otro modo sapiencial de vivir, de relacionarnos con nosotros mismos, con el otro, con lo otro, para encontrar nuestro equilibrio interior y nuevas resonancias.
Etty Hillesum hizo de la interioridad y de la escucha a sí misma una forma de resistencia mística. La «habitación interior» a la que se refiere en sus diarios fue el lugar desde el que aprender a decirse, conservar la propia voz y no permitir que otros contaran por ella su propia historia.