Marco Aurelio y Epicteto son sin lugar a dudas los dos grandes estoicos del final de esta escuela en la antigüedad. En el siglo II de nuestra era un emperador y un esclavo representan el último desarrollo en edad romana de una escuela que comenzó en la época helenística en Atenas. Con muy diversas perspectivas y entre dos peripecias vitales totalmente opuestas hay que destacar que las ideas filosóficas que profesaron marcaron de forma indeleble la historia de las ideas en la antigüedad y en su posterior recepción.