María Zambrano nos legó una hermosa ofrenda: la razón poética es una razón de la esperanza. Una razón enraizada en las profundidades del desierto, que acoge el padecer de su ser en ruinas y que sostiene, mediada por el Amor, la promesa de una llama que alumbra en lo más hondo de la noche oscura: la llegada de la Aurora.
Desde el mausoleo de Gala Placidia hasta San Vitale, pasando por el baptisterio Neroniano y las iglesias de Sant’Apollinare Nuovo o Sant’Apollinare in Classe, la visita a Ravenna es un viaje fluido y colorido desde los inicios del cristianismo en la Antigüedad Tardía hasta su afianzamiento apegado al poder imperial, en la Alta Edad Media.