Las entidades daimónicas son figuras o fuerzas que habitan el espacio intermedio entre lo humano y lo divino, presentes en numerosas tradiciones espirituales, filosóficas y mitológicas. Lejos de identificarse necesariamente con demonios malignos, representan energÃas, impulsos, inspiraciones, personajes o inteligencias que influyen en la conciencia humana.
La tradición ha visto siempre en el sÃmbolo un lugar de encuentro entre los distintos niveles de la realidad. Desde esta perspectiva, los ciclos cósmicos dejan de ser meros fenómenos naturales para convertirse en signos de verdades universales. El solsticio de verano es una de las puertas privilegiadas para acceder a esa lectura sagrada del mundo.