La experiencia de lo divino ha ocupado un lugar central en las tradiciones sapienciales de la India desde la Antigüedad. Es posible contemplar lo divino en esta vida y para ello proponen toda una serie de técnicas de la palabra y la respiración. Lo divino se imagina como una conciencia pura y vacía cuyo contenido es el despliegue del cosmos en su totalidad. De ahí que esa conciencia no permanezca aislada: tiene voluntad de expresión, se manifiesta como naturaleza y participa de la diversidad del mundo.
Para Juan Arnau, filósofo, astrofísico y psiconauta, autor de Historia de la imaginación (Espasa, 2020), Materia que respira luz (Galaxia Gutenberg, 2023) y La meditación soleada (Galaxia Gutenberg, 2024), la tensión erótica entre conciencia y naturaleza da origen al universo. Se trata de un origen omnipresente que podemos reconocer gracias a la práctica de la atención.