La piedad se revela como una forma de saber que no se funda en la distancia, sino en la cercanÃa. Es un conocimiento que no se sitúa frente a las cosas, sino junto a ellas; que no las analiza desde fuera, sino que se deja afectar por su presencia. PodrÃa decirse que la piedad es el conocimiento de aquello que duele, de aquello que no puede ser reducido a concepto sin perder su verdad.