La conciencia enlaza sensaciones, recuerdos, imágenes y emociones, tejiendo una trama que da continuidad y consistencia a aquello que llamamos «yo». A partir de los diarios de Chantal Maillard, el artículo explora la lógica arácnida y el papel de la escritura como forma de advertir la trama mientras se produce. Observar sus hilos permite tomar cierta distancia respecto de los contenidos con los que habitualmente nos identificamos. Desde esta lectura, propongo pensar el vacío como un umbral: un espacio en el que las formas habituales de fijación pierden consistencia y puede establecerse otra relación con lo que acontece.