A Laozi, el «Viejo Maestro», se le atribuye el Dàodéjīng , El Libro del Tao, «El Clásico de la Vía y la Virtud» o, en una traducción más etimológica, «La Urdimbre del Curso y de su Eficiencia», una obra de sabiduría, sapiencial y filosófica, nacida, como un tejido, como un arroyo, como una cascada, de una multiplicidad de voces, con un claro sustrato chamánico, coherente, sutil, de «una pieza», tal y como constata François Jullien, y que ha marcado de forma perdurable el pensamiento, la religión, el arte y la sociedad china en su conjunto hasta convertirse en un clásico universal mucho más allá de sus fronteras. Manel Ollé nos ofrece con Blackie Books una magnífica traducción y edición de esta obra perenne que nos permitirá recorrer y adentrarnos en el sinuoso sendero que nos propone el Maestro de la Infancia Siempre Renovada, ya que, como dijo Baudelaire, «el genio tan sólo es la infancia reencontrada a voluntad»; un niño que escribe su destino al borde de las aguas.