La conciencia enlaza sensaciones, recuerdos, imágenes y emociones, tejiendo una trama que da continuidad y consistencia a aquello que llamamos «yo». A partir de los diarios de Chantal Maillard, el artículo explora la lógica arácnida y el papel de la escritura como forma de advertir la trama mientras se produce. Observar sus hilos permite tomar cierta distancia respecto de los contenidos con los que habitualmente nos identificamos. Desde esta lectura, propongo pensar el vacío como un umbral: un espacio en el que las formas habituales de fijación pierden consistencia y puede establecerse otra relación con lo que acontece.
«¿Cuál es la diferencia fundamental entre arte y ciencia?», se preguntaba Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924-2002) en su discurso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Separadas mucho después de su nacimiento, en la actualidad consideramos que ambas disciplinas son islas distanciadas por profundos océanos. Pero esto no es más que una ilusión impuesta por aquellos que gustosamente se deslizan por las superficiesy son incapaces de percibir que, en lo profundo, la tierra siempre recoge en su regazo al agua.