Las beguinas fueron unas mujeres libres que, desde el final de la Edad Media, amando, conociendo y sirviendo, dieron un hermoso testimonio de amor con sencillez, valentÃa y entrega.
San Juan Evangelista tuvo la capacidad de mirar más allá del tiempo. Contempló la realidad desde una perspectiva que no pertenece al tiempo humano, sino a la eternidad de Dios. La iconografÃa cristiana lo representa con un águila: el ave que vuela más alto y cuya mirada alcanza un horizonte inaccesible. Desde esa altura contemplativa escribe el Evangelio y el Apocalipsis. El primero comienza antes de que exista el mundo; el segundo concluye cuando el tiempo ha dejado de existir.